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Gente nativa de
Australia que probablemente vino de algún lugar de Asia almenos
hace 30,000 años. En el 1996 la población de aborígenes y de
Torres Straits Islander era de 386,049, 1.5% de la población
Australiana y un poco más que la población aborigen
estimada de 350,000 en ese tiempo de la colonización Europea a
finales del s. XVIII. En esa época, hubo entre 500-600
grupos distintos de aborígenes que hablaban 200 idiomas o
dialectos diferentes (al menos 50 de los cuales están
extinguidos). Aunque eran culturas diferentes, estos grupos no
eran entidades políticas ni económicas, ni jerarquías con
carecimiento de clase ni jefes. Vivieron gracias a la caza y
mediante el comercio extenso que existía en todo el continente.
Los aborígenes tienen un complejo sistema de clasificación que
define las relaciones de parentesco y regula los casamientos.
Los Kariera, por ejemplo, están divididos en tribus o grupos
locales de unas 30 personas, las cuales están divididas en 4
clases o secciones. Ser miembro de una sección determina el
ritual y los reclamos territoriales. En una mitad de las tribus,
los hombres son divididos en las secciones de Karimera o Burung;
en la otra mitad son divididos entre las secciones de Palyeri y
Banaka. Las reglas de las bodas, las descendencias y la
residencia determina como interactúan dichas secciones: los
hombre Karimera deben casarse con mujeres Palyeri, y sus hijos
son Burung, etc. Los hijos viven en las mismas tribus que sus
padres, por tanto, la composición de éstas se ve alterada en
cada generación. Este complejo sistema, que consiste en que los
hombres tienen que casarse con una mujer de una de las tres
secciones posibles, fomenta una red ancha de relaciones sociales
y crea una solidaridad familiar dentro de la tribu. Los
aborígenes mantienen elaborados sistemas de “totemismo” (creen
que hay una relación genealógica entre la gente y las especies
de plantas y animales). Ven la relación entre plantas y animales
“totémicos” como un mapa simbólico de relaciones entre gente
diferente.
El contacto con las colonias inglesas, el cual empezó en 1788,
llevó inicialmente a la marginación económica y a la pérdida de
la autonomía política y a la muerte por enfermedad. La
pacificación forzada culminó a finales del 1880, llevando a una
despoblación masiva y a la extinción para algunos grupos. Sobre
los años 40 la mayoría de los aborígenes fueron destinados a la
sociedad australiana rural y urbana como trabajadores mal
pagados con derechos limitados. Entre 1976 y 1993 el gobierno
decretó la legislación de los derechos de la tierra la cual
devolvió a los aborígenes el grado de autonomía; las decisiones
de la corte en 1992 y 1996 reconocieron los derechos a la
propiedad de los aborígenes. El incremento reciente de la
población aborigen refleja las mejoras de las condiciones de
vida y una ancha definición de la identidad aborigen por parte
del gobierno. Su promedio estándar de esperanza de vida, sin
embargo, no es comparable con la de la mayoría de Australianos.
En el año 1999 el gobierno Australiano publicó una expresión
oficial de pena por el maltrato que sufrieron los aborígenes
australianos. |